lugares para estirar

El Automóvil y la Oficina, ¡Dos buenos Lugares para Estirar!

Durante el día a día pasamos largos períodos de tiempo en nuestros automóviles. Muchas veces esto no se debe a que las distancias que tengamos que recorrer sean muy largas, habitualmente la razón principal son los embotellamientos del tráfico, que además, siempre terminan produciéndonos dosis extra de estrés y dolor muscular.

Cuando quedamos atascados en el tráfico, cuando nuestro trabajo implica que tenemos que permanecer sentados en la computadora o estar en posición de pie por prolongados períodos de tiempo, nuestro cuerpo empieza a sustituir lo correcto por lo cómodo y esa “comodidad” suele alcanzarse a través de posturas viciosas y dañinas para nuestro cuerpo, las cuales producen acortamientos y contracturas musculares que pueden ocasionar – más tarde o más temprano – disfunciones, incomodidad, lesiones y dolor.

La buena noticia es que antes de llegar a esta situación, hay algunas medidas preventivas que puedes poner en práctica.

¿Cómo romper los patrones viciosos de la postura?

Los patrones viciosos de postura se van desarrollando progresivamente y muchas veces las personas no se dan cuenta de ello sino hasta que sienten algún dolor o tensión asociada en la espalda o el cuello.

Para poder tomar medidas, lo primero que se necesita es tomar conciencia al respecto!

Si tus viajes en el automóvil van a ser de varias horas, lo recomendable es hacer paradas durante el trayecto al menos cada hora y media o dos horas y tomarse el tiempo para estirar la espalda y las piernas y también activar un poco la circulación.

Lo mismo aplica para los viajes de muchas horas en avión.

Por otro lado, es recomendable que te des cuenta de la postura que sueles asumir cuando estás frente al volante,  o cuando estás sentado frente a la computadora en tu casa u oficina.

Puedes pedirle a alguien que te haga una foto mientras asumes tu postura acostumbrada y fíjate si luces encorvado o “abandonado” sobre la silla o si tiendes a levantar y tensar tus hombros.

Si es así, trata de hacer algunas modificaciones en el asiento que te podrían resultar beneficiosas, como por ejemplo, colocar un cojín firme de forma cilíndrica en la zona baja de la espalda (región lumbar)

También puedes ajustar la posición del reposacabezas, lo cual es una medida muy eficaz para evitar o disminuir los dolores de espalda y las tensiones en el cuello al conducir o mejorar la altura de la silla con respecto a tu escritorio, de manera que el teclado y/o la pantalla de tu computadora queden en una posición más ergonómica.

Si eres una de esas personas que hace largos viajes para ir y venir del trabajo todos los días, o que tiene que permanecer muchas horas en una misma posición durante su jornada laboral: sentado en frente a la computadora en casa o en la oficina o de pie en frente a un mostrador, intenta practicar la siguiente serie de estiramientos que resultan muy sencillos de realizar en cualquier lugar.

Mini rutina de autostretching para mitigar el efecto de esas posturas sostenidas del día a día

Prueba empezar con 5 repeticiones de cada uno de los siguientes ejercicios que te indico a continuación y progresivamente puedes ir hasta las 10 repeticiones, sostén las posiciones de estiramiento durante al menos unos 10 segundos. 

Lo ideal es que logres hacer los ejercicios 2 o 3 veces al día. 

El siguiente ejercicio de pie, es  recomendable hacerlo inmediatamente al bajarse del automóvil o 2-3  veces al día durante tu jornada laboral.

Atención ¡Esto es importante!

Recuerda que si sufres de alguna patología o disfunción en tu región cervical o espalda baja que ya haya sido diagnosticada y por la que te encuentres recibiendo algún tipo de tratamiento, debes consultar a tu fisioterapeuta o médico tratante antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios.

Siguiendo estas sencillas recomendaciones generales puedes prevenir los daños derivados de las posturas incorrectas al conducir, al estar sentado en la oficina o en durante el teletrabajo, o simplemente si tu jornada laboral y actividades diarias demandan que estés durante tiempos prolongados en una misma posición. 

¡Tu espalda y tu cuello te lo agradecerán!

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alimentación en personas con dolor crónico

La Importancia de la Alimentación en Personas con Dolor Crónico

Antes de adentrarnos en este artículo, me gustaría aclarar que soy Fisioterapeuta-Osteópata y que mi especialidad es el movimiento, no la nutrición.

Siempre procuro ser muy respetuosa en el campo de acción e intervención según el perfil y la formación de cada profesional de la salud.

Aunque en cuanto a alimentación tengo una buena maestra, mi madre es Licenciada en Nutrición y Dietética por cierto, y desde siempre he respetado mucho el importante rol de esa hermosa profesión. 

Volviendo al tema la alimentación en personas con dolor crónico. Cada vez resulta más claro para la ciencia que el cuerpo humano es un TODO. Es por ello que cada cuadro de dolor músculo-esquelético y específicamente en los cuadros de dolor crónico, lo que la persona ingiere en su alimentación diaria definitivamente influye en la aceleración o retraso del alivio del dolor,  del mismo modo interviene en la recuperación o mejora de su función.

Son muchos los factores que intervienen en el dolor crónico

El dolor crónico supone uno de los 10 problemas de salud más frecuente, de hecho está considerado como una enfermedad en sí mismo.

Según algunos indicadores estadísticos, aproximadamente el 30% de la población mundial padece de algún dolor crónico, cifra que no deja de ser alarmante. 

El dolor crónico se diferencia del dolor agudo por su temporalidad, está presente por más de 6 meses y no desaparece del todo a pesar de que la persona se someta a algún tipo de tratamiento.

Algunos cuadros de dolor crónico pueden tener como factor desencadenante o exacerbante un patrón postural vicioso o algunos patrones de movimiento repetitivo que la persona esté ejecutando a diario y que pueden estar sobrecargando sus músculos, articulaciones o tejido conectivo.

También, pueden estar asociados ciertos hábitos como la carga excesiva de peso o permanecer en posiciones por tiempo prolongado (sentado, de pie o al dormir).

En otros casos, el dolor crónico puede tener como causa principal alguna enfermedad o condición crónica que haya sido diagnosticada o no (cáncer, enfermedad reumática, neuropatías, etc).

Pero lo que muchas veces se pasa por alto o simplemente no se vincula, es que un cuadro de dolor crónico puede también estar muy relacionado con los hábitos nutricionales de la persona que lo padece.

Quizás ese dolor articular, esa migraña, esa lumbalgia, esa fibromialgia, ese síndrome miofascial, ese cuadro de artritis reumatoidea, en general esa condición de dolor crónico que te aqueja (cualquiera que sea), no cede, no mejora definitivamente aunque estés haciendo tratamiento fisioterapéutico o farmacológico, y esto puede estar relacionado a que tu alimentación incluye muchos alimentos pro-inflamatoris. 

Sí…leíste bien, existen alimentos que promueven la inflamación y hacen más difícil la resolución de cualquier proceso inflamatorio en nuestro cuerpo. Es por ello que como Fisioterapeuta, me siento en la obligación de hacerte llegar esta información que hace referencia a la relación directa que existe entre el comportamiento del dolor y ciertos hábitos alimenticios.

Lo que dicen las investigaciones sobre el dolor crónico y la alimentación

Cada vez hay más estudios científicos que evidencian que una alimentación saludable y equilibrada es de vital importancia para la mejora del dolor, la fatiga y otros síntomas asociados a muchas condiciones de dolor crónico. 

Es por ello, que además del abordaje fisioterapéutico o un tratamiento farmacológico para aliviar o para solventar un proceso inflamatorio, se hace muy necesaria una buena asesoría nutricional ya que resulta una pieza clave en el tratamiento integral y el manejo satisfactorio de los cuadros de dolor crónico. 

¿Qué alimentos son pro-inflamatorios?

Entre los alimentos que no colaboran en la eliminación de un cuadro de dolor crónico están:

  • El azúcar, uno de los alimentos inflamatorios más adictivos y de consumo masivo.
  • El gluten.
  • Los aceites de cocina vegetales comunes (maíz, canola, girasol), que contienen ácido linoléico y altas concentraciones de omega-6.
  • Las grasas trans (comida rápida, frituras procesadas, margarina).
  • Los lácteos. 
  • Las bebidas alcohólicas.
  • Los granos refinados. 
  • Algunos edulcorantes. 
  • Alimentos a los que tu organismo es sensible o intolerante (estas sensibilidades o intolerancias alimentarias se deben determinar con estudios indicados por un especialista en el área).

¿Qué puedes hacer para mejorar tu cuadro de dolor a través de la alimentación?

Algunos alimentos contienen propiedades analgésicas, antioxidantes e incluso antiinflamatorias, por lo que su consumo frecuente podría proporcionar al organismo los efectos necesarios para promover una mejor modulación del dolor.

Para mejorar tu condición de dolor crónico, incorpora alimentos antiinflamatorios naturales en tu alimentación y evita o reduce los alimentos que causan inflamación.

Si quieres saber cuál es la fórmula perfecta de alimentación en personas con dolor crónico que se adecúe a tu condición individual y que te puede ayudar a aliviar tu cuadro de dolor crónico acude a un especialista en ésta amplia y fascinante área, con muchísimo gusto puedo darte la referencia de algunos de ellos a través de un email o mensaje directo en mis redes sociales.

Recuerda que el bienestar depende de varios pilares fundamentales y uno de ellos definitivamente es la alimentación.

Espero haya sido de ayuda para ti este artículo y si te pareció interesante esta información compártela con alguien que la necesite.

Gracias por leerme

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